Argentina lleva al Reino Unido a arbitraje internacional por petróleo en Malvinas
El presidente Javier Milei dio dos semanas a Londres para frenar el proyecto Sea Lion o acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
El presidente Javier Milei anunció este lunes que Argentina iniciará un arbitraje internacional contra el Reino Unido por el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, cerca de las islas que Buenos Aires reclama como suyas. Según el mandatario, ya dio instrucciones a la Cancillería y a sus equipos jurídicos para iniciar el proceso. Lo comunicó a través de su cuenta en X, donde acusó a Londres de un "saqueo ilegal" de recursos argentinos.
El proyecto Sea Lion pertenece a la empresa británica Rockhopper y a la israelí Navitas, y prevé comenzar a extraer petróleo en 2028 en aguas cercanas a las islas, que son administradas por el Reino Unido. Milei advirtió que, si en dos semanas Londres no frena lo que considera una explotación ilegítima, Argentina acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
La medida se enmarca en la disputa por la soberanía del archipiélago en el Atlántico Sur. Las Malvinas, conocidas como Falklands por los británicos, son un tema central de la identidad argentina. En 1982 ambos países se enfrentaron en una guerra que Argentina perdió, después de intentar recuperar las islas en plena dictadura militar. Desde entonces, Buenos Aires mantiene el reclamo por la vía diplomática.
En las últimas semanas, Milei revitalizó ese reclamo. Según la información disponible, vinculó su decisión con declaraciones de su aliado, el presidente estadounidense Donald Trump, quien no descartó revisar la neutralidad de Washington en el diferendo. Además, en septiembre el Gobierno envió al Congreso un proyecto de ley que endurece las sanciones por la explotación de recursos naturales en las islas y ordena reactivar la construcción de una base militar en Tierra del Fuego.
Un día antes del anuncio, una jueza argentina ordenó suspender el proyecto petrolero, a partir de un pedido de excombatientes y abogados ambientalistas. Londres, por su parte, defendió el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales y respaldó a las empresas involucradas. El Reino Unido no reconoce la jurisdicción argentina sobre el archipiélago, que se encuentra bajo control británico desde 1833.
Desde hace décadas, la ONU reconoce la disputa de soberanía entre ambos países e insta a las partes a no tomar decisiones unilaterales sobre el territorio. Buenos Aires sostiene que los británicos no cumplen esa recomendación. Lo que venga dependerá de si Londres responde dentro del plazo fijado por Milei y de cómo avanza el arbitraje en los foros internacionales.