Aparecida, patrona de Brasil, entre la fe de los fieles y la disputa electoral
Más de cien mil peregrinos llegaron al santuario en plena campaña para la segunda vuelta, marcada por bulos sobre el uso político de la religión.
Miles de peregrinos llegaron este lunes al Santuario de Nuestra Señora de Aparecida para celebrar el día de la patrona de Brasil. La visita coincide con una campaña electoral en la que circulan noticias falsas que reavivan el debate sobre el uso político de la fe, una práctica que muchos creyentes rechazan.
Una de las falsedades sostenía que el candidato presidencial Flávio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, quitaría a la Virgen de Aparecida el título de patrona de Brasil si llegara al poder. El propio aspirante, del Partido Liberal (PL), desmintió la versión.
Otra desinformación, que circuló en redes durante las elecciones de 2022, aseguraba que el entonces candidato Luiz Inácio Lula da Silva pretendía cerrar miles de iglesias evangélicas en todo el país. Ese bulo también fue desmentido de manera amplia.
En medio de la campaña para la segunda vuelta, más de 100,000 peregrinos recorrieron durante esta semana el camino hacia el santuario, considerado el más grande del mundo dedicado a una advocación mariana. Muchos caminaron días bajo la lluvia con los pies adoloridos, y algunos cruzaron el Puente de la Fe, que une la ciudad con la basílica, de rodillas para ofrecer ese sacrificio a la Virgen.
El santuario recibe más de diez millones y medio de visitantes al año. Entre ellos está Gilberto, de 53 años, que caminó 45 kilómetros desde Taubaté, en la periferia de São Paulo. Para él, la devoción es sacrificio y fe. Hace diez años sobrevivió a un incendio al saltar desde un tercer piso, y por eso considera esta peregrinación la más importante del año.
Angélica, de 40 años, también cruzó el puente de rodillas para cumplir una promesa. Pidió a la Virgen por la vida de su sobrino, que nació prematuramente y pasó tres meses en cuidados intensivos. Ella afirma que quienes politizan la religión dañan a la Virgen, y expresó su deseo de que los próximos gobernantes sean personas íntegras que no perjudiquen a nadie por cuestiones religiosas.