Antonelli se acerca al título y Russell sufre en Austin
El italiano ganó en Estados Unidos y necesita solo dos puntos para ser campeón, mientras Red Bull y Ferrari dejaron dudas sobre su rendimiento.
Kimi Antonelli quedó a un paso de un hito histórico tras imponerse en el Gran Premio de Estados Unidos, disputado en Austin. Con su novena victoria de la temporada, el piloto italiano de 20 años necesita apenas dos puntos más para coronarse campeón del mundo. Si lo consigue, será el campeón más joven de la Fórmula 1 y el primer italiano en lograrlo en 73 años. A falta de cinco carreras para el final del campeonato, el resultado lo coloca en una posición muy sólida.
El jefe de Mercedes, Toto Wolff, calificó la actuación de su piloto como la mejor hasta la fecha y aseguró que las Flechas de Plata siguen siendo el equipo a batir. Wolff dijo que se trataba de la carrera de un campeón que todavía no lo es, un elogio para un joven que ya había ganado en Mónaco y en Monza.
El contraste llegó con George Russell, compañero de equipo y rival más cercano en la tabla. El británico comenzó la temporada como favorito y ganó la primera carrera en Australia, pero en Austin terminó octavo, lo mínimo necesario para mantener vivas sus opciones de título. Además recibió una penalización de cinco segundos al inicio de la prueba y reconoció que no logró mantener el ritmo necesario. Antonelli, en cambio, partió desde la pole con una estrategia audaz y cruzó la meta con una sola parada, la misma que usó Russell. El propio italiano afirmó que este triunfo fue mejor que el de Monza, donde salió desde el puesto 19 de la parrilla.
Wolff explicó que la manera de Antonelli de enfrentar un día tan importante es algo innato, que no se puede entrenar. También señaló que el estilo del joven se adapta al coche, mientras que Russell sufrió mucho con la actualización que recibió la escudería durante el fin de semana.
Red Bull vivió una jornada amarga. Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo, llegó a Austin tras dos victorias seguidas, pero terminó tercero detrás del Ferrari de Charles Leclerc. El equipo perdió por momentos la comunicación por radio y el acceso a los neumáticos adecuados, mientras Isack Hadjar, que salió tercero y acabó sexto, se mostró reacio a dejar pasar a Verstappen pese a las órdenes. Hadjar atribuyó el problema a la mala cobertura de la radio y pidió revisar el embrague. Verstappen, con ironía, sugirió que quizá sería mejor comunicarse por señas, y reconoció que la estrategia de empezar con dos tandas de blandos había fracasado.
Ferrari también se fue con sabor agridulce. La escudería lideró las tres sesiones de entrenamientos libres, pero perdió terreno en la clasificación final y sus pilotos terminaron segundo, con Leclerc, y cuarto, con Lewis Hamilton. El jefe del equipo, Fred Vasseur, reconoció que Leclerc aspiraba a ganar y añadió que, sin el coche de seguridad virtual al final, Hamilton podría haber superado a Verstappen y quedarse con el tercer puesto.