Alex Saab se declara culpable de conspiración para lavado de dinero en Miami
El empresario y exfuncionario venezolano podría recibir una pena máxima de 20 años de prisión. La sentencia está prevista para enero.
El empresario y exfuncionario venezolano Alex Saab aceptó este martes su culpabilidad ante una corte federal de Miami por un cargo de conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas. El cambio de postura llegó después de un acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos.
La audiencia se realizó en la Corte del Distrito Sur de Florida, ante la jueza Kathleen M. Williams. Saab compareció en persona y cambió la declaración de "no culpable" que había presentado el pasado 24 de julio. Al responder ante la magistrada, afirmó "Culpable, señoría". Tiene 54 años.
Las autoridades estadounidenses lo señalan como presunto testaferro del expresidente venezolano Nicolás Maduro. Según lo expuesto en la audiencia, Saab reconoció su participación, junto con otras personas que no fueron identificadas, en una conspiración que involucró actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y mecanismos para ocultar el origen de fondos.
El acuerdo entre el empresario y la Fiscalía tiene 12 páginas. Sus detalles no se hicieron públicos durante la audiencia, aunque la jueza revisó el documento. Saab declaró que no recibió amenazas ni otro tipo de presión para aceptar su culpabilidad.
De acuerdo con los términos mencionados en la audiencia, la pena máxima que podría enfrentar es de 20 años de prisión. La sentencia definitiva está programada para enero próximo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos vincula el caso con presuntos actos de corrupción y con el uso indebido de un programa de asistencia social destinado a dar alimentos a venezolanos en situación vulnerable. Las autoridades sostienen que parte de los fondos involucrados fue transferida a cuentas bancarias en Estados Unidos.
Saab compareció por primera vez ante los tribunales estadounidenses por estos cargos el pasado 18 de mayo, dos días después de su deportación desde Venezuela. El proceso se desarrolla en un momento de especial relevancia política para ambos países, debido a que también hay procesos judiciales que involucran a Maduro.