Alcalde de Colón frena cobro de $5 a cruceristas por fallas legales
Diógenes Galván sostiene que normas nacionales limitan el desarrollo del municipio, que arrastra déficit y trabas para sus planes a 20 años.
El alcalde de Colón, Diógenes Galván, dejó sin efecto de forma temporal el cobro de una tasa municipal de $5 a los turistas que llegan en cruceros. La decisión se tomó tras encontrar inconsistencias legales en el acuerdo original y fue consensuada con el sector privado y el Concejo Municipal.
Galván reconoció que el municipio mantiene números rojos y un déficit acumulado, pero explicó que cobrar el tributo sin una ruta clara sobre el destino de los fondos, o sin sustento jurídico, podía afectar la competitividad de la industria turística local. Antes de decidir, sostuvo mesas de trabajo con operadores turísticos, representantes del puerto Colón 2000 y autoridades del Gobierno. Aunque considera que $5 no desincentiva a los visitantes, admitió que las normas del país impedían aplicar el cobro de inmediato.
El alcalde también cuestionó la diferencia en el cobro de tasas turísticas en la región. Puso como ejemplo las ruinas de San Lorenzo: en la carretera de acceso, el Ministerio de Ambiente cobra $6 a extranjeros y $3 a nacionales solo por transitar, y luego se paga otra vez al entrar al sitio. Para Galván, resulta contradictorio que el municipio enfrente oposición directa cuando intenta cobrar $5 para rescatar una ciudad en deterioro.
Más allá del tributo, la alcaldía denunció que los planes de desarrollo para los próximos 20 años enfrentan trabas burocráticas impuestas por el Gobierno Central. Entre las principales limitantes, mencionó la situación del patrimonio. Tres cuartas partes del centro de Colón están sujetas a la Ley de Patrimonio Histórico, lo que obliga a cumplir procesos largos para demoler o rehabilitar unos 240 edificios deteriorados, incluida la contratación de arqueólogos, profesionales que no se encuentran en el mercado local.
Otro punto señalado es el de las exenciones. La Zona Libre de Colón, los puertos marítimos, las terminales energéticas y el ferrocarril no pagan impuestos directos a la alcaldía por disposición de leyes nacionales. Además, el municipio no cuenta con mecanismos de compensación estatal que reemplacen ese beneficio tributario de las grandes industrias del distrito.
Galván concluyó que la transformación de la provincia requerirá reformas legales que den autonomía financiera a la comuna, o bien presupuestos estatales equivalentes al impacto que tienen los enclaves comerciales en la región.