Abdul El-Sayed, el primer senador musulmán de la historia de Estados Unidos
El demócrata de Michigan, médico sin experiencia en cargos públicos, ganó en una de las campañas más polarizadas del ciclo electoral.
En las elecciones de medio mandato, los demócratas recuperaron el control del Congreso por el resto del periodo de Donald Trump. En Michigan, además, el demócrata Abdul El-Sayed se convirtió en el primer senador musulmán del país.
El-Sayed es médico y nunca había ocupado un cargo público. Su campaña fue una de las más polarizadas. La tensión subió en los últimos días, cuando la demócrata Haley Stevens, a quien él había vencido por un estrecho margen en la nominación del partido, anunció su apoyo al republicano Mike Rogers.
Nació en 1984 en Rochester Hills, un suburbio de Detroit, y fue criado por su padre, de origen egipcio, y por su madrastra, tras el divorcio de sus padres. Estudió medicina en las universidades de Michigan y Columbia, con especialidad en epidemiología. En 2015 fue nombrado director ejecutivo del Departamento de Salud de Detroit. Tres años después buscó la gubernatura de Michigan, quedó segundo en las primarias demócratas y perdió por más de 20 puntos ante Gretchen Whitmer, quien luego ganó dos mandatos.
Su plataforma fue de izquierda. Criticó la ayuda militar estadounidense a Israel y propuso cobrar impuestos a los multimillonarios para financiar la sanidad universal. Calificó de genocidio la ofensiva israelí en Gaza tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, acusación que Israel rechaza, y afirmó que en Cisjordania existe un régimen de apartheid. También sostuvo que Estados Unidos no debería financiar ejércitos extranjeros, incluidos los de Israel, Egipto, Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.
Donald Trump lo acusó de estar del lado de los terroristas. El vicepresidente JD Vance lo insultó en un mitin de Rogers, y este último cuestionó que la campaña de El-Sayed recibiera dinero de donantes vinculados a organizaciones radicales. Los republicanos también lo relacionaron con los Hermanos Musulmanes y citaron una carta de 2012 en la que se pedía al presidente egipcio Mohamed Morsi depurar los medios y la policía. El-Sayed negó cualquier vínculo. Sus rivales criticaron, además, su relación con el comentarista Hasan Piker, quien afirmó que Estados Unidos merecía los atentados del 11 de septiembre. En agosto, El-Sayed pidió disculpas a la comunidad judía de Michigan por comentarios sobre un ataque contra una sinagoga de Detroit.
Según el Jewish Insider, su candidatura dividió el voto judío en un estado que históricamente favorece a los demócratas. Contó con el respaldo de figuras progresistas como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, y también de Barack Obama, porque ganar en Michigan era clave para que el partido controlara el Senado. Whitmer, que había apoyado a Stevens en las primarias, lo respaldó públicamente tras su nominación.
Al proclamar su victoria, casi cinco horas después del cierre de las urnas, El-Sayed dijo a sus seguidores que había enfrentado una de las campañas más sucias en mucho tiempo y que los adversarios atacaron su nombre y su fe. Afirmó que los votantes apostaron por el candidato menos probable.