Solo 30 mujeres han ganado un Nobel científico en 125 años
Las cifras muestran una brecha que, según expertas, se forma mucho antes de que los comités decidan a los ganadores.
Alfred Nobel dejó en su testamento de 1895 que el premio fuera para quienes aportaran el mayor beneficio a la humanidad. Aunque el texto no menciona el género, en 125 años las mujeres han sido una minoría en casi todas las categorías, y en las ciencias la diferencia es todavía más marcada.
Entre 1901 y 2026, los comités de Medicina, Física, Química y Economía entregaron 769 premios individuales. Solo 30 fueron para mujeres, es decir, el 3,9 % del total. Este año, con el Nobel de Economía entregado el lunes, ninguno de los cuatro galardones científicos recayó en una mujer.
La Real Academia de las Ciencias de Suecia y la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska han recibido críticas por este desequilibrio. En 2018 cambiaron su proceso de nominación para combatir los sesgos, y ese mismo año Donna Strickland y Frances H. Arnold ganaron premios de Física y Química, algo que no ocurría desde hacía décadas. Las nominaciones se mantienen en secreto durante 50 años, lo que muchos señalan como falta de transparencia.
Uno de los casos más citados es el de Lise Meitner, clave en la explicación de la fisión nuclear. Su colaborador Otto Hahn recibió en solitario el Nobel de Química de 1944. Con el tiempo se supo que Meitner había sido nominada más de 49 veces, incluida varias veces por Max Planck.
Las expertas consultadas coinciden en que el problema no empieza en el comité. La física Liselotte Jauffred, coautora de un estudio de 2019 sobre estas premias, afirma que los datos sí evidencian un sesgo estadístico, aunque no hay razones para pensar que los jurados actúen con prejuicio al elegir. Athene Donald, de la Universidad de Cambridge, sostiene que el sesgo, si existe, suele ser inconsciente y que sus efectos se acumulan a lo largo de toda la carrera.
Los datos de la UNESCO respaldan esa lectura. Las mujeres son alrededor del 35 % de los graduados en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas a nivel mundial, pero su presencia cae con fuerza al llegar a puestos de liderazgo. Según Amal Kasry, en tecnologías cuánticas pasan de más del 40 % a cerca del 12 %. Un estudio de 2022 en la revista Nature también encontró que tienen menos probabilidades de figurar como autoras o inventoras, mientras que la falta de reconocimiento, conocida como efecto Matilda, sigue pesando en su continuidad.